Área Mistagógica

Objetivo Particular:
Propiciar en los participantes un encuentro personal con Cristo a través de la profundización en el conocimiento de los elementos básicos de la liturgia y los sacramentos, clarificando el adecuado papel del grupo musical de animación litúrgica en una celebración eucarística.

La Mistagogia era, en las primeras comunidades cristianas, un proceso de profundización en la fe para aquellos que habían recibido un primer anuncio (kerigma) y una posterior formación inicial (catequesis). Este proceso consistía en profundizar en los misterios de la fe así como en la vida sacramental del cristiano recién bautizado (o neófito) de manera que pudiera orientar su vida de acuerdo a la fe que decía profesar.

Es vital entonces en la vida de todo grupo musical de animación litúrgica profundizar en la fe de manera que su grupo no sólo sea un excelente grupo de amigos, sino que sea una comunidad de hermanos que comparten una misma fe y que por tanto, la celebran.

Es entonces por ello que consideramos que volver a tener un encuentro personal con Jesús a través de la oración debe ser muy importante en la vida de un grupo musical de animación litúrgica, ya que si no se tiene una vida de oración, difícilmente se entiende qué es la liturgia y menos aún se comprenden las razones por las cuales este servicio es tan importante y cómo evitar los errores que comúnmente se cometen, en la mayor parte de las veces por la propia ignorancia y porque nadie indica qué es correcto y qué no lo es, pero no sólo eso, sino las razones de ello. Si como grupo se tiene una vida de oración, se hace claro que Jesús les llama al servicio y se entiende entonces que el trabajo realizado como grupos musicales de animación litúrgica es un servicio a la comunidad que asiste a la Eucaristía, pero antes que nada un servicio a la liturgia misma de la cual Cristo es el único sacerdote.

Sólo habiendo entendido esto, es que se puede profundizar en qué es la liturgia y, habiendo entendido esta acción culmen de la Iglesia en la que la comunidad entera celebra su fe, se logra adentrarse en la estructura de la celebración eucarística. Son claros entonces la enorme cantidad de símbolos que encierra cada uno de los momentos de la celebración y se comprende cuál es el sentido que cada momento litúrgico lleva consigo. Pueden analizarse entonces los cantos que se utilizan y evaluar cuáles de ellos realmente son litúrgicos, cuáles a pesar de tener un tema religioso no son litúrgicos y cuáles son incluso contrarios a la liturgia.

Finalmente es posible darse cuenta de que todo cuanto se hace en la liturgia es un elemento que puede ayudar o perjudicar el que la asamblea celebre adecuadamente su fe, ayudada por el servicio que se presta como grupo musical de animación litúrgica.