¿Me siento gozoso porque he encontrado al Señor? ¿Experimento que mi vocación a ser discípulo de Jesús es lo mejor que puede ocurrir en mi vida?

¿Agradezco al Señor tanta generosidad: elección, llamamiento, seguimiento, felicidad? ¿Siento que mi vida se transforma cuando estoy con el Señor?

Gracias, Padre, porque me has elegido desde antes de la creación del mundo por amor.

Gracias, Jesús, porque me amaste y sigues amándome hasta el extremo.

Gracias, Espíritu, porque eres la expresión total del Amor.