Miles de fieles y peregrinos rezaron un domingo más el Ángelus en la Plaza de San Pedro junto al Papa Francisco este 16 de julio, quien en su breve alocución habló de la parábola del Sembrador e invitó a no dejar sofocar la presencia de Dios por los vicios del mundo y las ambiciones de poder y riquezas. "Preguntémonos si nuestro corazón está abierto para acoger con fe la semilla de la Palabra de Dios. Preguntémonos si en nosotros las piedras son todavía numerosas y grandes. Llamemos por su nombre a los espinos de los vicios", dijo el Papa.