“Una oración por las mujeres descartadas, por las mujeres usadas, por las niñas que tienen que vender su dignidad por un trabajo”, fue la exhortación del Papa Francisco en su homilía de la Misa de este 15 de junio celebrada en la capilla de Casa Santa Martha, reflexionando sobre el Evangelio del día según San Mateo, en el que resuenan las palabras de Cristo: “El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio” y “el que repudia a su propia mujer la expone a caer en adulterio”. El Santo Padre subrayó cómo las mujeres son precisamente “aquello que falta a todos los hombres para ser imagen y semejanza de Dios”.