Tener "conciencia" de que somos débiles, vulnerables y pecadores: sólo el poder de Dios nos salva y nos cura. Es la exhortación que hizo el Santo Padre en su homilía de la misa de este 16 de junio en Casa Santa Martha. Ninguno de nosotros "puede salvarse a sí mismo". Tenemos necesidad "del poder de Dios" para ser salvados. El Papa Francisco reflexionó sobre la Segunda Carta de San Pablo a los Corintios – en la que el Apóstol se refiere al misterio de Cristo – afirmando que "tenemos un tesoro en vasijas de barro" y exhorta a todos a tomar "conciencia" de ser, precisamente "barro, débiles y pecadores". Sí, porque sin el poder de Dios – recordó el Papa – no podemos "ir adelante".